lunes, 30 de mayo de 2011

QUEMADURAS

Las quemaduras son lesiones de la piel, de sus anexos y hasta de los músculos y tendones del organismo. Estas son producidas por agentes físicos y químicos en sus diversas formas. En su mayoría pueden ser originadas por fuego, rayos del sol, sustancias químicas, líquidos u objetos calientes, vapor, electricidad y aún por otros factores.
Estas lesiones pueden generar desde problemas médicos leves hasta los que ponen en riesgo la vida, según la extensión y profundidad de la quemadura.
Las quemaduras por calor involucran el calentamiento de los tejidos sobre un nivel donde ocurre daño irreversible de éstos. La lesión tisular es proporcional al contenido de calor del agente quemante, tiempo de exposición y conductividad de calor de los tejidos involucrados. La piel de nuestro organismo, posee una alta conductividad específica al calor, con una baja irradiación térmica, por lo tanto, la piel se sobrecalienta rápidamente y se enfría lentamente. Como resultado, el daño térmico persiste luego de que el agente se haya extinguido o haya sido removido.

En el caso de quemaduras por productos químicos estas son el resultado de la acción de sustancias corrosivas, que destruyen el tejido en el punto de contacto. Las partes del organismo más comúnmente afectadas son: la piel, los ojos y el aparato digestivo. Los productos corrosivos pueden ser ácidos o álcalis.


Una característica específica de las quemaduras producidas por productos químicos es que la destrucción de los tejidos es progresiva. Los ácidos tienden a ser neutralizados por los tejidos expuestos, pero los álcalis continúan actuando, a menos que sean neutralizados por otros medios.

Gravedad

La gravedad depende de la penetración, la extensión y localización. Se clasifican en cuatro grados.
  • Primer grado: únicamente hay  eritema (enrojecimiento) e inflamación del área afectada
  • Segundo grado: hay lesión sólo en la epidermis (capa superficial de la piel), y cursan con ampollas
  • Tercer grado: se presenta destrucción de la epidermis con necrosis que suelen necesitar injertos  cutáneos
  • Cuarto grado: son las que penetran hasta áreas más profundas del músculo, hueso u otros órganos.

Extensión

La extensión se valora indicando el porcentaje de la superficie del cuerpo lesionada (por ejemplo; cada extremidad inferior es un 18%, cada una de las extremidades superiores 9%, cabeza 9%, tórax anterior o posterior cada uno 18%, genitales 1%).

Primeros auxilios:
Varían de acuerdo con la gravedad de la quemadura, su localización y fuente de lesión.
  • En quemaduras superficiales, primer y segundo grados, deben sumergirse inmediatamente en agua fría durante 10 minutos (o aplicar hielo lo antes posible)
  • Se deberá mantener estéril el área quemada
  • Se quitarán cuidadosamente los vestidos, pero si están pegados al área de lesión no despegarlos y cortar alrededor
  • No romper nunca las ampollas. Se cubrirá la úlcera con una gasa que se mantendrá mediante un vendaje suave con algodón
  • Se aplicarán tratamientos tópicos regeneradores de piel, sin tocar la úlcera en más de una semana, sólo desinfectando y reponiendo el apósito
  • En caso de quemaduras que afectan 10% o más de la superficie corporal, es esencial la hospitalización inmediata.
  • En todos los casos, excepto en quemaduras producidas por electricidad, deben abstenerse de tomar líquidos
  • Para evacuación y transporte puede usarse "colchón de quemados" o bien todas las medidas posibles para evitar el dolor (en todo caso cubrir siempre las lesiones con apósitos grasos estériles) y acompañar con una nota indicando las circunstancias y características básicas del accidente y lesiones

En el caso de quemaduras químicas, las causas de los accidentes suelen ser: salpicaduras, derrames, fugas, entre otros. La gravedad de las lesiones va a depender de la concentración del producto, la duración del contacto, la extensión y localización del mismo.
Estas lesiones pueden provocar: dolor intenso y choque (baja brusca de la presión sanguínea), pérdida de líquidos del organismo y absorción por el torrente sanguíneo del producto que provocó el accidente y de los tóxicos producidos por la descomposición de los tejidos.

  • Si la quemadura es en la piel, el lavado debe ser inmediato, en especial si la sustancia afecta los ojos, para evitar el riesgo de ceguera permanente. Este lavado continuará durante 15 a 20 minutos a chorro de baja presión, o sumergiendo la cara en agua
  • En caso de ingestión de sustancias corrosivas se recomienda no inducir el vómito, hace beber mucha agua al afectado y trasladarlo de inmediato el servicio de urgencias médicas.

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